Los orígenes de Santiago de Compostela

La ciudad de Santiago de Compostela es uno de los destinos de peregrinación más concurridos en todo el mundo occidental. Más de cien mil personas realizan cada año el Camino de Santiago desde distintos puntos de Europa, para llegar a la ciudad donde, según la leyenda, descansan los restos de apóstol.

Pero, ¿cuál es el origen de esta ciudad española, capital de la comunidad autónoma de Galicia?

Santiago de CompostelaAunque la historia de la región se remonta a la antigua cultura de los Castros, durante la prehistoria, el primer asentamiento conocido que dio origen a la ciudad se debió a un poblado romano. Después de que el imperio se retirara de la Península Ibérica en el siglo V, la zona quedaría relativamente abandonada hasta el supuesto descubrimiento de los restos del apóstol Santiago durante el siglo IX. Desde ese momento y durante toda la Edad Media, la importancia de la ciudad iría en constante aumento, de la mano de la cada vez mayor trascendencia de la figura de Santiago Apóstol en el contexto de la guerra contra los moros.

De este modo, Santiago de Compostela se convirtió en un bastión cultural estratégico, primero del Reino de Asturias y luego de Alfonso II de Aragón. Desde la Baja Edad Media hasta el comienzo de la Edad Moderna, la ciudad estaría marcada por el peregrinaje, lo cual convirtió a su catedral en uno de los centros más importantes de la cristiandad medieval, y a su universidad en una de las más relevantes de la Europa del siglo XV.

Ya como capital del Reino de Galicia, Santiago siguió creciendo en poder y esplendor durante el siglo XVI. Sin embargo, su estatus estaría siempre íntimamente ligado a la condición de patrono de España del apóstol Santiago, por lo que, cuando ésta fue puesta en duda durante el siglo XVII, la ciudad sufrió graves consecuencias políticas y económicas.

Sin embargo, con la restauración de Santiago como único patrono de España en 1653, la importancia de la ciudad como centro cultural y de peregrinación ya no sería disputada hasta nuestros días.